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Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para divulgar y compartir inquietudes e ideas, sobre todo en materia de turismo. Antes, he aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HEconomia, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://dl.dropboxusercontent.com/u/48698330/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf

Además, en las siguientes URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica: http://www.uhu.es/alfonso_vargas/ - http://alfonsovargassanchez.wix.com/geidetur

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://www.dropbox.com/s/8ada1ku91qtoknc/AunNoConocesHuelva.pps?dl=0

jueves, 25 de abril de 2013

UNA UNIVERSIDAD TRANSPARENTE QUE SEA MOTOR DE LA ECONOMÍA ONUBENSE

Así titula HEconomía su reportaje sobre las inminentes elecciones a Rector de la UHU: http://www.heconomia.es/uhu.asp?o=-1432984073
Reproduzco seguidamente la totalidad del cuestionario que me pasaron hace algo más de un mes, por si a alguien le pudiera interesar mis puntos de vista.

1.     ¿En qué año llegó a la Universidad de Huelva?
Estoy en ella desde sus orígenes, desde aquella época del Colegio Universitario de La Rábida hasta la actualidad, pasando por la creación de la UHU en 1993.
2.     ¿Qué cambios ha visto a lo largo de estos años?
Su extraordinario, aunque quizás no suficientemente bien planificado, crecimiento. Desde las famosas tres facultades de las reivindicaciones de 1988 (que en realidad comenzó siendo sólo una) , y la exigua oferta de estudios superiores que existía entonces, a lo que tenemos ahora media un abismo.
3.     ¿Cuáles son las asignaturas pendientes de la UHU?
Fundamentalmente una, que es la más importante de todas: tener una clara visión de lo que quiere ser, de su propio modelo, de su propia personalidad, de aquellos campos de especialización en los que queremos hacernos más fuertes y por los que proactivamente apostamos para ganar una posición de prestigio nacional e internacionalmente. Es muy dudoso que en el contexto actual y con nuestro tamaño el modelo de universidad generalista que tenemos sea sostenible: no se puede ser excelente en todo. Esta ecuación no ha sido resuelta en todos estos años. En lugar de dispersar, se trataría de hacer converger los esfuerzos y los recursos limitados para ser más eficaces en esa búsqueda de la excelencia.
4.     En la apertura del curso, en el pasado mes de septiembre, Francisco José Martínez apuntaba a los problemas de financiación ante el impago de las partidas aprobadas por las administraciones. ¿Hasta qué punto lastran estas cuestiones de Tesorería a la Onubense?
Desde mi vivencia personal, la investigación ha sido la mayor damnificada. Aunque quizás sea lo que menos percibe la sociedad, es uno de los dos pilares esenciales de la actividad de una universidad, junto a la docencia. Lo demás es accesorio. La situación en materia de apoyo a la investigación ha sido calamitosa en estos últimos años.
5.     ¿Cuál diría que ha sido el mayor logro del rector saliente?
El acercamiento de la universidad a la sociedad local. Ha hecho un gran e innegable esfuerzo en este terreno, que ha dado frutos.
6.     De cara a las futuras elecciones y a su juicio, ¿cuál debería ser el perfil ideal del nuevo rector? ¿Maneja alguna quiniela de candidatos?
Yo no soy de quienes manejan quinielas de nombres, sino de perfiles y de trayectoria. Mi molde de rector ideal sería:
-El de un catedrático de acreditado prestigio, con peso y respetado entre sus pares, que transmite seriedad y hondura intelectual. Y eso, guste o no, hoy pasa sobre todo por un sólido curriculum investigador.
-Que tenga un genuino sentido de lo que significa gobernar: en esencia, tener claras las prioridades y asignar los recursos congruentemente. Que posea un proyecto de futuro bien articulado, lo defienda y sea consistente en sus decisiones, sin perjuicio de su capacidad para negociar; que sea valiente y adopte posturas claras, yendo más allá de lo epidérmico, de lo superficialmente visible.
-Y de lo que particularmente significa gobernar una universidad, en la que el principio del mérito y la capacidad es su piedra angular. Que comparta que por encima de la afinidad está la capacidad, también para los puestos de gestión que habrá de designar.
-Con experiencia en gestión universitaria, esa experiencia que permite conocer bien la “casa” por dentro.
-Que comunique bien. Serán tiempos de cambio, en los que se deberán tomar decisiones difíciles, que habrá que saber explicar a la comunidad universitaria y a nuestros socios externos. Esto va paralelo a la transparencia en la gestión.
-Con un bagaje internacional amplio y que hable varios idiomas. Sin perjuicio de su foco en las comunidades locales, las universidades hoy en día deben proyectarse en el mundo.
-Alguien que no se identifique con un determinado marchamo o sesgo político y que, por tanto, pueda más fácilmente conciliar adhesiones de todo tipo de agentes externos.
La suma de todo estos perfiles de liderazgo probablemente defina una utopía, pero son los fundamentos que buscaré en los candidatos que se presenten.
7.     ¿Y sus líneas de actuación básicas?
Abordar con valentía esa asignatura pendiente referida más arriba: que sea capaz de liderar una reflexión profunda acerca del futuro de la institución, su diseño estratégico a medio y largo plazo, la elaboración de una hoja de ruta clara que nos haga entender qué buscamos, por qué y para qué hacemos lo que hacemos. Por ejemplo, por qué convienen unas titulaciones sí y otras no, por qué unas líneas de investigación son más prioritarias que otras y deben ser especialmente apoyadas, etc. Quien gobierna tiene que tener una posición, explicarla y actuar congruentemente con ella. No puede estar al albur de los vaivenes internos y  externos.
Todo lo demás es de relativamente menor importancia y subordinado a esto. Quizás es tiempo de plantearse si lo prioritario no sería consolidar lo que tenemos, con un alto nivel de calidad, antes de acometer otras aventuras.

jueves, 4 de abril de 2013

LOS COMPROMISOS DEL PACTO POR EL TURISMO

Esta es una reflexión que trata de trascender las cifras habituales de viajeros, pernoctaciones, etc. Sabemos que en los últimos meses han seguido cayendo: la coyuntura no es favorable y mucho se ha escrito, también quien suscribe, acerca de sus causas, que no son sólo exógenas o ajenas a nuestro control, con ser éstas muy poderosas.
Recientemente se firmó y presentó el IV Pacto Andaluz por el Turismo, el denominado “Acuerdo por la Sostenibilidad, el Empleo, la Excelencia y la Competitividad del Sector Turístico Andaluz” entre la Consejería del ramo, la organización patronal y los dos sindicatos mayoritarios. Un documento sin duda interesante, que reincide en muchas de las asignaturas pendientes del turismo regional y que prevé la elaboración de una larga serie de planes, que quizás debieran articularse mejor o más claramente. Por ejemplo, se adopta el acuerdo de “elaborar el nuevo Plan General de Turismo Sostenible de Andalucía”, a la par que otros, de carácter parcial, relativos al fomento del turismo de interior, el plan estratégico contra la estacionalidad o los planes de marketing y calidad, entre otros. Cabe imaginar que existirán mecanismos de coordinación y control de todas esas iniciativas, para garantizar su coherencia y máxima eficacia.
Paralelamente hubiera sido aconsejable, porque toda planificación debe venir acompañada de su correspondiente control y rendición de cuentas, mostrar, como punto de partida para unos renovados planes, qué progresos se han alcanzado con los anteriores y en qué grado las metas que fueron planteadas se han cumplido.
Con todo, me limitaré en este artículo a otras, quizás menos llamativas, pero tan necesarias como las anteriores (más bien su base), y que hasta la fecha no he visto que hayan sido llevadas a la práctica. Me refiero al acuerdo relativo a la búsqueda de “fórmulas de colaboración con los Entes, Instituciones, Asociaciones, Centros Universitarios y Escuelas de Turismo y Hostelería para conectar la investigación con las necesidades de innovación del sector y compartir conocimiento”. También, más adelante, se alude a “establecer una colaboración bilateral público-privada con el fin de obtener la información estadística necesaria para avanzar en la investigación y el análisis de todos los segmentos”.
Un propósito plausible, aunque la constatación de los hechos hasta la fecha, al menos en su traslación a la provincia de Huelva, no se compadece con estas declaraciones. Para tomar decisiones (por ejemplo políticas públicas) se requiere de información válida y fiable: información para decidir, un presupuesto elemental que sorprende que hasta ahora no se plantee.
Para empezar, Huelva es la única provincia andaluza que no cuenta con observatorio turístico (aunque me parezca una denominación caduca), por lo que sus dirigentes parecen haber renunciado a (u olvidado) esa regla elemental, que quizás el nuevo Pacto Andaluz les haga visualizar o recordar.
El plan estratégico de desarrollo turístico de la provincia de Huelva (del año 2003 y del que jamás se supo), ya preveía en su programa 77, la “creación de un Observatorio del Turismo en la Provincia”, que nunca tuvo lugar. A partir de ahí, otros planes de escala territorial inferior también han aludido a este tipo de figura, sin que se llegara a concretar nada.
¿Estarán esta vez por la labor los miembros de la Mesa del Turismo, materializando el citado compromiso? ¿Tendrá alguna plasmación en el caso de la provincia de Huelva, o seguirá pasando de largo sin que los representantes locales rechisten? ¿Será que aquí no precisamos de estudios y análisis previos para gestionar el turismo? Huelva es la luz, también la luz del conocimiento: para eso cuenta con una universidad y con investigadores en la materia que no son invisibles (aunque la financiación con la que cuentan para hacer su trabajo casi lo sea, por casi inexistente).

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Publicado en HEconomia el 2-4-13