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Bienvenido/a a este blog, que nace, con el año 2012, como vehículo para divulgar y compartir inquietudes e ideas, sobre todo en materia de turismo. Antes, he aquí el documento resultado de casi cinco años (2010 a 2014, 55 artículos) escribiendo cada mes en HEconomia, con análisis y propuestas para el turismo provincial: https://dl.dropboxusercontent.com/u/48698330/HEconomia_2010_2014_55_articulos.pdf

Además, en las siguientes URLs encontrará más, mucho más, sobre mi actividad académica: http://www.uhu.es/alfonso_vargas/ - http://alfonsovargassanchez.wix.com/geidetur

Y lo más importante: ¿aún no conoce Huelva? Descúbrala en el siguiente enlace y en la presentación que sigue: http://www.turismohuelva.org - https://www.dropbox.com/s/8ada1ku91qtoknc/AunNoConocesHuelva.pps?dl=0

domingo, 12 de febrero de 2012

UNA REFLEXIÓN SOBRE EL LIDERAZGO

Durante las últimas semanas se ha venido comentando, desde un punto de vista político, la postura de un destacado protagonista de la política andaluza acerca de su postura de "NEUTRALIDAD ACTIVA". E aquí algunas de mis reflexiones al respecto, que fueron publicadas en el diario Huelva Información del 11-2-12 (p. 6).
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No es ésta una reflexión política, pese a que inmediatamente el lector asocie esta expresión a una persona que ocupa un muy relevante puesto político en Andalucía y que la ha pronunciado y mantenido reiteradamente en las últimas semanas, al hilo de un señalado acontecimiento político partidario que se acaba de sustanciar. La politología no es mi campo. Al ser una actividad que observo desde fuera, aunque con atención porque influye poderosamente en nuestras vidas y haciendas, se me escapan muchas claves de su lógica. Vaya esto por delante.
Es una reflexión sobre el liderazgo, que es un concepto muy importante en mi mundo, el económico-empresarial. Se han escrito innumerables libros y artículos, han corrido ríos de tinta tratando de explicar las características, los comportamientos, las trayectorias de quienes han ejercido un liderazgo en cualquier faceta de la sociedad. Pese a ello, no recuerdo ningún estudio en el ámbito empresarial que haya señalado esta propiedad de un líder: la de estar en una posición de neutralidad activa.
Para empezar son dos conceptos contradictorios: a ver cómo casamos la actitud de neutralidad frente a un problema con la de ser activos ante el mismo; la neutralidad lleva implícito el atributo de la pasividad, es decir, dejar que otros decidan sin interferencias. Si hay interferencias es porque se es activo y, en consecuencia, no neutral.
El liderazgo no es sino la condición de líder, entendiendo por tal a aquella persona a la que un grupo sigue, reconociéndola como jefe, como referencia, como alguien que inspira, que orienta, que guía los comportamientos de otras, que suma voluntades, complicidades, apoyos en torno a si y a su proyecto. ¿Cómo se puede ejercer ese rol si cuando hay que decantarse por una alternativa u otra, sobre todo si se trata de un asunto estratégico porque puede dar lugar a una organización distinta en el futuro inmediato, no se participa, poniéndose de perfil? Eso significa neutralidad (acúdase si no al diccionario de la Real Academia Española de la lengua). Y si se participa a favor de alguna de las opciones en conflicto, ejerciendo un papel activo, ¿cómo se puede ejercer de líder si se oculta, si no se explica? O quizás se trata de ocultar a unos y no a otros, pero eso es un tanto absurdo: se sabe que termina por no funcionar.
El destino de una empresa, de cualquier organización (como por ejemplo una Universidad, por citar mi propio ámbito profesional), de un país, se ve muy condicionado por la calidad de sus líderes, por su peso intelectual y moral. Cuando las cosas van mal, algo suele tener que ver con quienes ejercen el liderazgo. Y la responsabilidad última, no lo olvidemos, es de quienes sitúan a las personas en puestos en los que deben ejercer un cierto liderazgo, al nivel que sea.
Aunque me ha llamado mucho la atención, esta innovación de la neutralidad activa, sinceramente, no llego a entenderla, como académico en un mundo, el de la economía y la empresa, que reclama capacidad de decisión, de acción y de reacción. A lo mejor en el mundo de la política funciona, pero me rechina. Cierto es que quien la propuso ha sido promovido a la presidencia de la organización en cuestión, por lo que hay quien puede pensar que fue una postura inteligente. Quizás la proximidad de unos comicios trascendentales sea la explicación; dudo que lo mismo hubiera ocurrido en otra coyuntura. Con todo, pienso que son tiempos de líderes valientes, con ideas claras y con capacidad de explicarlas; de entender cuales son las prioridades del momento y con coraje para mojarse, no para nadar y guardar sus ropas.

sábado, 4 de febrero de 2012

EL TURISMO DE VISITA A EMPRESAS: OTRA POSIBILIDAD A EXPLORAR EN HUELVA

Un desarrollo turístico integral y equilibrado debe poner en valor, a la vez que respetar, todos aquellos recursos con un aprovechamiento potencial de que dispone el territorio. Entre ellos, la historia y la cultura son herencias recibidas que forman parte de nuestro patrimonio colectivo, tangible e intangible, al que el visitante debe poder acercarse para conocerlo, y a través de ese conocimiento, amarlo.
Qué duda cabe que una parte del pasado, y aún del presente, de la provincia de Huelva está ligada a los aprovechamientos industriales de sus recursos naturales, con manifestaciones tan sobresalientes y atractivas como la minería, la producción vitivinícola y oleícola, la industria del cerdo ibérico y sus derivados, etc. Toda esa herencia debe ser preservada para conocimiento y disfrute de las generaciones futuras, y el turismo puede convertirse en un instrumento regenerador de ese patrimonio, tanto físico como emocional, a veces arrinconado y en progresivo deterioro.
El consumidor de productos turísticos es cada vez más exigente y sofisticado; ello requiere una oferta que complemente el tradicional modelo de sol y playa con productos, por ejemplo, ligados a la historia y la cultura locales. Además, el mercado turístico es cada vez más heterogéneo, con multiplicidad de segmentos o nichos en los que cabe posicionarse y hacerse fuertes, entre los cuales está el que se ha dado en llamar turismo industrial, o más específicamente el turismo de visita a empresas, que está, ciertamente, en auge y de plena actualidad.
En efecto, el turismo industrial es una actividad que se ha sumado recientemente a la oferta turística, y que podemos decir que se realiza visitando centros industriales -fábricas, talleres, centros de producción en general-, en actividad o no, para satisfacer la curiosidad o deseo de saber del turista acerca de los modos de ganarse la vida de las gentes que habitan el territorio que visitan, a través de las actividades productivas que se llevan a cabo en el mismo. Es una manifestación de turismo cultural, que, como tal, engloba ocio y aprendizaje.
El turismo industrial es un fenómeno ya explotado en muchos países y regiones de España, y tiene que ver con un tipo de consumidor (turista) que busca nuevas experiencias de entretenimiento o emociones, que busca conocer más y mejor el lugar que está visitando (motivación de aprendizaje). De hecho, existen algunas empresas en nuestra provincia que ya acogen visitas a sus instalaciones (incluso en industrias “duras” como la refinería de Cepsa, con sus consolidadas jornadas de puertas abiertas), vislumbrándose claras posibilidades de poder extenderse y organizarse pensando no sólo en la comunidad local, sino también en el turista, dando lugar a productos comercializables. Quizás el enoturismo (visita a bodegas) sea la manifestación más clara, pero no la única con potencialidades (súmense el jamónturismo, el oleoturismo, etc.).
Hace mucho que me pregunto porqué nunca ha llegado a plantearse la puesta en marcha de un tren del vino, a semejanza de trenes turísticos que existen en otros lugares, que conectara las estaciones de Huelva-término y La Palma del Condado; sería un reclamo para el turismo en la capital de la provincia, que tanto lo necesita, y una vía diferente de acercar al visitante a las bodegas y restaurantes del Condado. Sería un servicio especial que podría operar sólo en determinadas épocas y días, pero que a través de la combinación paisaje-historia-tradiciones-gastronomía-vino podría dar lugar a un producto atractivo, como en muchos otros destinos.
En suma, en el mundo empresarial se están dando una serie de tendencias que van en esta línea:
-Cada vez son más las empresas que se esfuerzan, deliberada y explícitamente, por ser reconocidas como socialmente responsables, lo que significa, entre otros muchos cambios, ser más transparentes y abrirse a la sociedad.
-Cada vez son más las empresas que entienden que aceptar visitas es una acción de relaciones públicas que mejora la reputación e imagen corporativa.
-En muchos casos, es una vía para, además de dar a conocer la marca y sus productos, aumentar las ventas.
-La búsqueda de la compatibilidad entre las actividades industrial y turística es obligada, desde una posición inteligente de diversificar las bases que sostienen la economía de un territorio.
En nuestro caso, el turismo de visita a empresas no tiene porqué contradecir en absoluto la estrategia de posicionamiento del destino Huelva, con su marca “Huelva la Luz”. Puede ser un complemento más.
¿Sería impensable empezar por establecer un día, que podría ser el mismo día de la industria, en el que las empresas abren sus puertas a quienes quieran visitarlas y saber más acerca de lo que hacen? En otros países son centenares las empresas que se suman. Otra posibilidad sería, tomando ejemplo de otros lugares, la de proponer una semana de visita a empresas, a modo de jornadas de puertas abiertas con una oferta diversificada.
Bien es verdad que la lógica del turismo es diferente a la lógica de la mera visita, pero es el camino que hay que ir haciendo. Después vendrán la elaboración de un catálogo o guía de empresas visitables (existen ya en muchas provincias, como puede comprobarse en http://www.uhu.es/GEIDETUR/turismo.htm), de rutas con la incorporación de otros recursos patrimoniales, etc. La puerta está ahí para ser abierta. Dependerá, como siempre, de nosotros mismos, de nuestra convicción y capacidades; de nuestra voluntad para movilizarnos y remover obstáculos.
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Publicado en HEconomia, 3-2-2012.

viernes, 3 de febrero de 2012

¿HASTA CUÁNDO?

El último viernes de Enero fue un día negro en lo económico: se conocieron las cifras de desempleo con las que cerramos el 2011, una de esas agencias de rating tan nombradas en los últimos tiempos dio otro zarpazo a la calificación de nuestra deuda soberana, la quiebra de Spanair,…Cada poco pensamos que ya hemos tocado fondo, pero no es así: sigue sin cortarse la hemorragia y el enfermo está cada vez peor, tanto como para estar en la UCI. Y los augurios siguen sin ser positivos: las previsiones para 2012 que se acaban de conocer de algunas entidades internacionales estiman que la tasa de paro puede subir en España hasta el 26 o el 27% (o sea, irnos a los 6 millones). No es difícil extrapolar lo que supondría eso para Andalucía y Huelva, donde ya superamos con creces el 30%; y lo que supone para nuestros jóvenes, condenados a emigrar si desean tener, aquellos con más talento, un futuro profesional con alguna expectativa. En Estados Unidos, no digamos aquí, se empieza a asumir que los hijos vivirán en peores condiciones que sus padres. Involución, vamos.
La pregunta del millón es cómo se actúa, y con urgencia, para cortar esta sangría, primero, y para empezar a crecer, después.
Ahí es donde entra en juego el arte de gobernar, que no de la guerra, como tituló Sun Tzu hacia el año 500 antes de Cristo. La salida de esta brutal y poliédrica crisis requiere capacidad de gestión, sí, pero el problema no es sólo de gestión: es un problema estructural: de modelo productivo, de modelo de Estado y de valores. Por eso son necesarias medidas a corto (para taponar la herida: déficit) y a largo plazo (para que ésta sane: crecimiento). También sería deseable un gran pacto de Estado; si esto es mucho pedir a la actual generación de dirigentes políticos y sociales (en otros tiempos aún no demasiado lejanos fue posible), al menos hemos de exigir que el gobierno gobierne con diligencia.
Gobernar es, en esencia, marcar un rumbo, actuando en consecuencia, y tener claras (así como explicar) las prioridades, la diferencia entre lo fundamental y lo accesorio pensando en el interés general.
Se necesitan gobernantes con una visión amplia y generosa, que sepan usar la luz larga, no sólo la corta. Como decía Sun Tzu, los buenos gobernantes son aquellos que tienen conocimiento, sinceridad, benevolencia, coraje y firmeza. ¿Los tenemos? Me borro de aquellos gobernantes, al nivel que sea, que no tienen la sinceridad y el coraje de decir la verdad a su gente ni la firmeza para poner en marcha las acciones que sean necesarias, asumiendo el coste político correspondiente. Me borro porque son dañinos -por irresponsables- a la larga, aunque en la distancia corta sean más simpáticos.
No es tiempo de gobernantes buenos (aunque merezcan respeto si son honestos), sino de buenos gobernantes. Decía Einstein, “La locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes”. ¿Estamos locos? Quizás la destrucción creativa de Schumpeter sea la respuesta, aunque dolorosa en sus etapas iniciales.
Dicho esto, no todo es cuestión de leyes (cuántas hay que no se cumplen), sino de cambiar comportamientos. El mensaje que llega con más fuerza es el del ejemplo: estamos asistiendo en los últimos meses a la diatriba poco edificante de si los alcaldes deben compatibilizar o no este cargo con el de parlamentario. Pienso que es algo que las organizaciones políticas deberían haber autorregulado a través de códigos de conducta. Esto hubiera transmitido un mensaje impregnado de otros valores. La reforma más profunda que necesitamos es la moral.
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Publicado en Huelva Información el 2-2-12, p. 6.